LA MAESTRA

 

Desde el comedor del colegio llegaba el inconfundible aroma a comida de la cocinera Montse. Unas verduras al vapor y tortilla de lentejas. De postre, unos creps de naranja o limón, a elegir. La cocinera Montse, era muy querida por los niños, que en algunas ocasiones, conseguían por un beso, un trozo de bizcocho, como a escondidas.

Su ayudanta Ana, estaba encargada de poner orden y servir en el comedor. Siempre con botas altas de tacón ancho, y pantalón ajustado o faldita, pues siempre tuvo corazón de niña traviesa. Todo junto, realzaba aún más su figura imponente, majestuosa. De origen Celta, curvas peligrosas y voz de Ninfa de los bosques Galaicos.

En una de las aulas del colegio había varios niños…bueno, vale!…es un colegio! …Es normal que esté lleno de niños:

_ Maestra, ¿qué es el amor?_ Preguntó una joven.

La maestra Begoña, también dotada de una gran figura, que la hacía muy bella, sintió que la jovencita merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más les gustase. Lo que más despertase en ellos el sentimiento de amor. Cuando volvieron, La Maestra Begoña les dijo:

_ Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.

El primer alumno respondió:

_ Yo traje este pajarito que se cayó del nido. ¿ no es bonito?

_ Yo traje esta flor. ¿ No es preciosa?

Cuando llegó su turno, el tercer alumno dijo:

_ Yo traje esta mariposa. Me gustó el colorido de sus alas; La voy a colocar en mi colección.

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando lo que habían recogido en el patio.

Terminada la exposición, La Maestra Begoña notó que una de las alumnas, Belén, que encima, era su hija, no había hablado y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. _¿Se sentía avergonzada porque no había traído nada? _ La Maestra Begoña se dirigió hacia ella:

_ Muy bien, ¿ y tú, Belén? ¿ No has encontrado nada?_ La criatura, tímidamente, respondió:

_ Disculpe, Maestra( porque en clase, siempre le decía Maestra). Vi la flor y sentí su perfume; Pensé en arrancarla, pero preferí dejar que siguiera soltando su aroma. Vi la mariposa, suave y colorida, pero parecía tan feliz, que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pajarito caído pero, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo a su nido. Por lo tanto, Maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en la madre pájaro.

Mientras la maestra esbozaba una amplia sonrisa,llenando de aire su generoso pecho,de madre orgullosa, Belén continuó:

– Es algo que aprendí de mi madre. El amor que siento por ellos, lo llevaré en mi corazón…sabiendo que son libres.

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3 respuestas a LA MAESTRA

  1. Thais de Vazquez dijo:

    Lo unico que yo guardo de la persona que amo son sus palabras… Las atesoro profundamente en mi corazón!

    Thais de Vazquez

  2. Thais de Vázquez dijo:

    Mientras más lo leo, más me gusta!

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